Ante las sandeces que se vienen escuchando últimamente a propósito del estropicio de toda condición que realizaron los españoles cuando llegaron al Nuevo mundo, y muy especialmente al actual territorio centroamericano, quiero acercarme a unos aspectos en relación con la ciencia que demuestran, en gran medida, la extraordinaria labor que realizaron nuestros antepasados cuando llegaron a las tierras allende el Atlántico.