En julio de 1909, unos trabajadores de un puente cercano a Melilla fueron tiroteados por unos rifeños y murieron cuatro españoles. El ministro de la Guerra, Arsenio Linares Pombo —del Gobierno de Antonio Maura—, reforzó las tropas españolas en el Rif con una brigada en la que había reservistas catalanes, madrileños y del Campo de Gibraltar, además de diversas unidades militares. Se había iniciado una guerra cerca de la ciudad, la Guerra de Melilla, que duró casi medio año. El envío de reservistas parece que fue el desencadenante de los sucesos de la última semana de julio: la Semana Trágica.