Estamos en mayo de 1924 y en un, entonces, barrio de las afueras de Madrid, en el distrito de Chamberí, desaparecen tres niñas (María Ortega Guirado, Angelita Cuevas Guillén y María del Val Paredes). Es el caso de las niñas de Hilarión Eslava — por la calle en la que desaparecieron— y a pesar de una búsqueda denodada, ninguna de las tres fue hallada. Un año después, el caso fue sobreseído por la Audiencia de Madrid.