Un corolario de la Guerra Civil fue que muchos españoles emigraron porque políticamente se habían significado con los perdedores de la contienda, antes o durante ella, y como consecuencia no les esperaba un futuro muy halagüeño, otros se fueron porque no estaban dispuestos a vivir en el régimen de Franco. En cualquier caso, no fueron pocos los que regresaron a España después de la contienda.