Vicente Cervantes Mendo nació en Ledrada (Salamanca) en
1785, población perteneciente al obispado de Plasencia (Cáceres). Era un hombre
con una formación científica espléndida: tenía unos conocimientos botánicos
excelentes, había estudiado medicina, era buen filósofo, buen químico y
farmacéutico. Dominaba, además, la lengua francesa y era, según su maestro, el
botánico Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), un hombre “de capacidad,
instrucción y lucimiento”.