Empiezo con este artículo el primero de
una serie que en el año del Cervantes quiero dedicar a algunos de los aspectos
científicos que figuran en la espléndida obra del complutense.
Empezaremos con una referencia que se
puede leer en El Quijote. Se trata
del Capítulo XLVI. “Del temeroso espanto cencerril y gatuno que recibió don Quijote
en el discurso de los amores de la enamorada Altisidora”.