Soldado del espíritu, el investigador defiende a su patria con el microscopio, la balanza, la retorta o el telescopio (Santiago Ramón y Cajal)

14 julio, 2013

Los hermanos Elhuyar y el wolframio (y II)

En esta época Juan José viaja a Uppsala (Suecia) para asistir a las lecciones que imparte el químico Torbern Bergman; con él realiza unas prácticas con un material llamado tungsten, mineral sueco semejante al wolfram de los alemanes. Poco antes de que llegara a Suecia el mayor de los Delhuyar, Bergman y Scheele comunican a la Academia de Ciencias de Estocolmo que era probable que en el ácido túngstico [wolfrámico] se encontrara un metal nuevo. El ácido en cuestión formaba parte de una "piedra pesada" (tung sten) de estructura química desconocida hasta entonces. Juan José vuelve a España en Julio de 1782.

04 julio, 2013

Los hermanos Elhuyar y el wolframio (I)

El siglo XVIII es una época de gran conmoción en la ciencia química, es una centuria que muestra claramente la transición de unos modelos y terminologías pseudocientíficas a otras más cercanas a la modernidad, es una etapa en la que la publicación en 1789 del Traité elementaire de Chimie de Lavoisier (1743-1794) produce una alteración de los fundamentos de esta ciencia, similar a la que años antes había provocado Newton con sus Principia. El mundo químico asiste expectante a los estudios sobre la combustión, la síntesis del agua, la modificación de la nomenclatura química… y personalidades como Pristley, Scheele, Cavendisch, Furcroy, Berthollet, y muchos otros, son las grandes impulsoras de la disciplina. En este contexto histórico nacieron los hermanos Delhuyar.

28 mayo, 2013

Los partidarios de la lengua romance en la España científica del siglo XVI


En España se dieron unas circunstancias que promocionaron la lengua romance; entre éstas se puede destacar la utilización del castellano por Carlos I como instrumento imperialista. Así, en 1536, llegó a pronunciar un discurso, ¡en castellano!, ante el papa Pablo III y las diplomacias francesa y veneciana, lo que iba en contra de los protocolos más tradicionales, que exigían el uso del latín.

21 mayo, 2013

Los partidarios de la lengua latina en la España del siglo XVI


¿Por qué se escribe en latín en la España científica del siglo XVI? ¿Qué razones esgrimen los defensores del latín como lengua científica?
Uno de los primeros argumentos a favor de la utilización de latín se basaba en su universalidad: un libro escrito en latín podría ser leído por cualquier hombre de ciencia de cualquier país, algo que no sucedería con las obras escritas en lenguas vulgares. Algo parecido a lo que hoy ocurriría si alguien creyera que sus trabajos científicos, publicados en una lengua diferente del inglés, iban a ser leídos por la comunidad científica internacional. A esto había que añadir el importante papel jugado por la imprenta ya que, si se publicaba en latín, los impresores tenían menos problemas para difundir los textos científicos en las diferentes ferias internacionales.

14 mayo, 2013

El lenguaje científico en el siglo XVI español

En la Baja Edad Media, y en la península Ibérica, el catalán y el castellano tenían una importancia muy superior a la que poseían en el resto del continente las demás lenguas europeas y, quizás por ello, en 1492 se publicó en España la primera gramática de una lengua romance, la Gramática sobre la lengua castellana de Antonio de Nebrija (1441-1522). Sin embargo, en el Renacimiento esta tradición de los años precedentes se vio, en gran medida, interrumpida por la influencia del latín como lenguaje científico.

02 mayo, 2013

Duperier y la “sensibilidad” científica


De Arturo Duperier (1896-1959) me he ocupado en otra entrada de este blog (http://espanaciencia.blogspot.com.es/2011/05/arturo-duperier-1896-1959-y-sus.html). Ahora quiero narrar un penúltimo episodio en la vida de este físico español.
Los científicos ingleses, conscientes de la valía del español, quieren ceder la mayor parte de los aparatos con los que el abulense ha estado trabajando en el Reino Unido porque, ajenos a formalismos políticos, desean no interrumpir la continuidad investigadora del español, esté donde esté y, en palabras del ya galardonado con el Nobel, Blackett: "como un tributo a su labor pionera en este campo de variaciones temporales de rayos cósmicos durante su residencia en Gran Bretaña".

09 abril, 2013

La Asociación Española para el Progreso de las Ciencias


En 1908 se iban a celebrar en la capital aragonesa unas fiestas conmemorativas del Centenario de los Sitios. Aprovechando esto, la Sección de Zaragoza de la Real Sociedad Española de Historia Natural (RSEHN) propuso a la dirección nacional organizar en Zaragoza un congreso nacional de naturalistas. La propuesta inicial se amplió a todos los aspectos de la investigación científica. El entonces Presidente de la Sociedad, Luis Simarro (1851-1921), se dirigió al muy influyente Segismundo Moret (1833-1913) para que avalara el futuro congreso. No en vano este ex-catedrático de Instituciones de Hacienda de la Universidad Central era un político de raza que había sido varias veces Ministro (con Amadeo I,   Alfonso XII, durante la regencia de María Cristina y con Alfonso XIII), amén de Presidente del Consejo de Ministros de España y Presidente del Congreso de los Diputados de España.

03 marzo, 2013

La polémica de la ciencia española hoy


Al pueblo español le han gustado siempre las banderías, partidarios de una teoría se han enfrentado, a veces violentamente, con los opuestos a la misma, defensores de un criterio se han enzarzado con los seguidores de la doctrina contraria. Aunque es cierto que de la discusión y del debate sale la luz, a veces lo que aflora es el amor propio y, en este caso, el resultado de la controversia es estéril porque se justifica una afirmación sin los conocimientos adecuados. Algo de esto ocurrió en la famosa "polémica de la ciencia española” que ocupó buena parte de los ambientes culturales y científicos de la España del siglo XIX.

23 febrero, 2013

1553, un magnífico relato de Ecología del Nuevo Mundo


En la importante obra de Pedro de Cieza de León, La crónica del Perú, abundan las referencias ecológicas y en el capítulo XLVI de la misma el cronista hace un relato espléndido de lo que es un ecosistema; entremezcla datos geográficos, etnográficos, antropológicos, botánicos, zoológicos, relaciones interespecíficas, etc. Primeramente sitúa la región que va a describir de manera global, encuentra concordancia entre la benignidad del clima y la variedad de formas naturales, ubica exactamente la provincia de Puerto Viejo, refiere los vegetales de la comarca, las especies zoológicas y las relaciones entre las diferentes especies.

29 enero, 2013

La botánica del XVIII, el Jardín de Madrid y el impulso intelectual ilustrado

La botánica fue, sin lugar a dudas, la ciencia de moda durante la Ilustración: era objeto de interés de personas ociosas, de farmacéuticos, médicos e instituciones: cátedras, academias y, evidentemente, los jardines se ocuparon de reconocer, estudiar, catalogar y difundir el enorme y desconocido patrimonio botánico que se encontraba en suelo español.

19 enero, 2013

El geómetra Eduardo Torroja


Eduardo Torroja es junto con José Echegaray y Zoel García de Galdeano una de las personalidades más responsables del resurgir de la matemática española después de muchos años de extrema decadencia.
Eduardo Torroja Caballé nació en Tarragona en 1847. Realizó los estudios medios en el Instituto de su localidad, en el que su padre era catedrático de Geografía e Historia, y en la Universidad Central de Madrid obtuvo los grados de Bachiller en Ciencias (1864), Licenciado en Ciencias (1866), Arquitecto (1869) y Doctor en Ciencias (1873).
En 1869 ingresó como ayudante en el Observatorio Astronómico de Madrid, donde intervino en la triangulación geodésica de España.

27 diciembre, 2012

Joaquín Landerer, un personaje curioso en el panorama científico español


En 1841 nacía en Valencia José Joaquín Landerer y Climent. De padre suizo y madre valenciana fue una personalidad autodidacta, algo no muy frecuente en los ámbitos científicos. En la Universidad de Valencia logró el grado de Bachiller en Ciencias y al casarse, en 1867, con Dolores de Córdoba, hija de un terrateniente, tuvo el dinero suficiente para dedicarse a sus gustos intelectuales. Desde muy pronto sus aficiones se dirigieron hacia los campos astronómicos, geológicos, paleontológicos y meteorológicos.

11 noviembre, 2012

Ramón y Cajal y la ciencia no biológica


¿Cuál era la visión que tenía Santiago Ramón y Cajal de las otras ciencias, de la cultura científica que poco o nada tenía que ver con la neurobiología?
Sabemos, por ejemplo, que siendo profesor en la Universidad de Valencia descubrió al Echegaray científico a través del libro titulado Teorías modernas de la Física. Sobre esta obra el biólogo dice que tiene mayor valor “que las celebradas obras de vulgarización de Tyndall, en Inglaterra, y de J. H. Fabre en Francia”. Esto lo contó en mayo de 1922, en el discurso de recepción de la medalla Echegaray. Al nombrar el texto del polifacético escritor le sirvió para comparar la divulgación científica hecha por el español y la que se realizaba allende nuestras fronteras. 

12 octubre, 2012

Los hombres de letras loan a los de ciencias


Pocas personas conocen y reconocen el importante trabajo que hacen los hombres de ciencia. Algunos se burlan de las, para ellos, “raras” investigaciones que realizan estos, porque sus neuronas no les permiten comprender que, muchas veces, la ciencia hace descubrimientos que “parecen” sin importancia y que después, el tiempo, consagra como un gran avance.
No es infrecuente encontrar en las primeras páginas de libros científicos de los siglos XVI y XVII elogios al autor, realizadas por importantes, y no tan eminentes, personajes del mundo de la literatura. Las alabanzas suelen ser escritas en verso y el soneto es utilizado frecuentemente. En relación con esto quiero traer a cuento un ejemplo poco desconocido; ignorado porque a Liñán de Riaza no le conocen ni los licenciados en Literatura española (hagan la prueba) y al médico Pedro Torres...

01 octubre, 2012

Ramón y Cajal y Echegaray


En 1907 la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales crea, a propuesta de Santiago Ramón y Cajal, la “Medalla Echegaray” para honrar la memoria del que fuera su presidente y para servir de acicate a todos los hombres de la cultura. Esta distinción la recibieron, además del matemático (y dramaturgo) a la que debe su nombre, en 1910, el arabista Eduardo Saavedra, en 1913 S.A.R. el Principe Alberto I de Mónaco (fundador del Museo Oceanográfico), en 1916 el ingeniero Leonardo Torres Quevedo, tres años más tarde el químico Svante Arrhenius, en 1922 el histólogo Santiago Ramón y Cajal, en 1925 el profesor Hendrick A. Lorenz, en 1928 el zoólogo Ignacio Bolívar, etc.

19 septiembre, 2012

1902 y el trato que se da en España a la química


Sin comentarios, porque no los necesita, trascribo un fragmento de un artículo de José Rodríguez Carracido (1856-1928), catedrático de Química Orgánica y de Química General, titulado Cómo cultivamos la Química en España y cómo debe ser cultivada, que apareció en 1902 en Nuestro Tiempo.

10 septiembre, 2012

Ciencia y cultura españolas


La desconsideración con los trabajos de los hombres de ciencia la podemos encontrar en muchos libros, entre los que están los que tratan asuntos históricos. Teniendo en cuenta exclusivamente obras de historia de España o de cultura española, de carácter más o menos general o divulgativo, podemos afirmar que la mayor parte de libros de este asunto olvidan la labor científica, obvian a las instituciones relacionadas con la ciencia y, en fin, ningunean todo aquello que tenga el menor viso científico. Veamos tres casos más que significativos: una historia general de España, un texto general de cultura española y un libro de cultura española de los siglos XVI y XVII.

24 agosto, 2012

Breve historia de la ciencia española (López Ocón)


Cualquier texto que pretenda enseñar a nuestra sociedad los logros de la ciencia española de todas las épocas, me parece un loable propósito, y habré de alegrarme de que un libro como esta Breve historia de la ciencia española de Leoncio López-Ocón (Alianza, Madrid, 2003, pp. 479,12 euros) figure en las librerías y bibliotecas de nuestro país.  No es un texto reciente, pero es bueno y eso basta.
La obra de López-Ocón está dividida en tres partes fundamentales: la primera comprende los avatares científicos y técnicos de la España de los Austrias, la segunda abarca las actividades de esta índole en los siglos XVIII y XIX, hasta 1875; y en la última se interesa por los postreros 125 años de nuestro pasado científico y tecnológico. Uno de los hilos conductores de esta obra es que hay momentos de “guadianización”, oscurecimiento, o casi desaparición de la actividad científico-técnica, después de una etapa de influencia.

13 agosto, 2012

Las sociedades de Ciencias Naturales en el cambio de siglo (XIX-XX)


Desde el último tercio del siglo XIX se fue creando en España una base institucional naturalista en la que el territorio español era explorado por científicos de allende nuestras fronteras porque, a fin de cuentas, era un espacio riquísimo en novedades, mucho más rico que los de los lugares de origen de los extranjeros. Quizá por esto es más que posible que el desarrollo científico de la historia natural en España esté relacionado con proyectos colectivos más o menos nacionalistas.
Y esta situación provocó la renovación de los saberes en ciencias naturales en dos aspectos: uno referido al reconocimiento de los naturalistas españoles de la etapas anteriores y otro al que tuvo que ver con el conocimiento que de la naturaleza de su territorio hacen los científicos de nuestro país.

30 julio, 2012

El paisaje como ciencia: Juan Carandell


Juan Carandell y Pericay nace en 1893 en la población gerundense de Figueras. Estudia el bachillerato en Barcelona y en 1911 obtiene el título de maestro de Primera Enseñanza. En Madrid se licencia en Ciencias Naturales (1913) y, bajo la dirección del geólogo Lucas Fernández Navarro (1869-1930), se doctora el año siguiente con una tesis sobre las calizas cristalinas del Guadarrama.
En 1910 la Junta para Ampliación de Estudios crea, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, el Laboratorio de Investigaciones Geológicas que, en un primer momento, dirige el ya eminente geólogo Eduardo Hernández-Pacheco (1872-1965), también catedrático de la Universidad de Madrid. En este Laboratorio toma contacto con el paleontólogo alemán Hugo de Obermaier (1877-1946), con el que realiza varios trabajos geológicos sobre el clima cuaternario en España y el glaciarismo de esa época en la Sierra de Gredos, Sierra de Guadarrama, Sierra Nevada y otros estudios más generales

28 junio, 2012

Ciencia, revista del exilio científico español


Después de la Guerra Civil (1936-1939) muchos científicos españoles se dirigen a diversos países americanos: Colombia, Venezuela, Argentina, Estados Unidos, etc., pero la política de México actuó de imán de muchos de los exiliados y así, un buen número de científicos fijó su residencia en ese país centroamericano.
El 1 de marzo de 1940 ve la luz en México el primer número de la revista Ciencia, una publicación se subtitulaba “Revista hispano-americana de ciencias puras y aplicadas”. La presentación de la misma la realizaba el insigne naturalista Ignacio Bolívar Urrutia (1850-1944), y en ella se indicaba la finalidad de la misma: “difundir el conocimiento de las Ciencias físico-naturales y exactas y sus múltiples aplicaciones, por considerarlas como una de las principales bases de la cultura pública, para lo que procurará, por todos los medios a su alcance, aumentar el interés hacia su estudio en los países hispano-americanos”.
La revista se publica hasta 1975: un total de 29 volúmenes que aparecen mensualmente (los veinte primeros) y bimensualmente, el resto.

19 junio, 2012

La política le desvió de la psiquiatría: José María Esquerdo


José María Esquerdo Zaragoza nació en 1842 en la población alicantina de Villajoyosa. Era el menor de ocho hermanos e hijo póstumo de un labrador. Comenzó sus estudios de Medicina en Valencia y los terminó en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en 1865. Su vocación científica le llevó muy pronto a orientarse por la patología mental.
Durante su carrera universitaria fue un activo miembro de la cátedra de Pedro Mata (1811-1877), su punto de referencia científico más importante. Esquerdo veía en Mata a un “sabio y venerable maestro” y a la autoridad máxima de la patalogía mental. No en vano había sido su alumno aventajado, su colaborador científico y docente: uno de sus seguidores tanto en el ámbito médico como en el político.
En 1868 obtuvo la plaza de médico en el Hospital General de Madrid, donde se había organizado una Escuela Libre de Medicina a raíz de “La Gloriosa”. Su interés por la psiquiatría le hizo viajar por diferentes países europeos y relacionarse con personalidades de la talla de Jean Martin Charcot y Cesare Lombroso (1836-1909).

08 junio, 2012

Los conocimientos complementarios a la hidrología en el siglo XIX


Durante mucho tiempo, antes de que la hidrología tuviera cierta entidad en los centros universitarios, los saberes científicos al respecto eran muy peculiares. Hay que tener en cuenta que la hidrología no formó parte del currículum de la carrera de médico hasta 1866, donde se impartía en la asignatura de “Ampliación de la Terapéutica y Farmacología. Hidrología médica”, bien es cierto que no hubo cátedra de la disciplina hasta 1912 y sólo en Madrid.

21 mayo, 2012

Conocimientos científicos de Lope de Vega


El gran Lope de Vega da cuenta de la utilidad de las plantas del huerto de Belardo (en una de sus poesías líricas) utilizando conceptos de la medicina y farmacopea clásicas:
Hortelano era Belardo
de las huertas de Valencia,
que los trabajos obligan
a los que el hombre no piensa.
Pasado el hebrero loco,
flores para mayo siembra,
que quiere que su esperanza
dé fruto a la primavera.
El trébol para las niñas
pone al lado de la huerta,
que por la fruta de amor
de las tres hojas aprenda.
Albahacas amarillas,
a partes verdes y secas,
trasplanta para casadas
que pasan ya de los treinta
y para las viudas pone
muchos lirios y verbena,
por que los verde del alma
encubre la saya negra.
torongil para muchachas
de aquellas que ya comienzan
a deletrear mentiras,
que hay poca verdad en ellas.
El apio a las opiladas
y a las preñadas almendras,
para melindrosas cardos
y ortigas para las viejas.
Lechugas para briosas
que cuando llueve se queman,
mastuerzo para las frías
y ajenjos para las feas.
(…)

10 mayo, 2012

Un manifiesto conservacionista de 1898

En el año 1872 los EEUU iniciaron una política internacional conservacionista con la declaración de Parque Nacional al de Yellowstone y España fue pionera a la hora de aceptar esa forma de entender el medio natural. El 6 de abril de 1902, el que fuera ingeniero de montes tarraconense Rafael Puig i Valls (1845-1920), presentó las bases del proyecto de Parque Nacional de la Montaña de Montserrat.

30 abril, 2012

Luiz Zapata, un hombre de letras que opina sobre la ciencia

Nacido en el siglo XVI en Llerena (Badajoz), Luis Zapata de Chaves desempeñó diversos cargos cortesanos. Se le conoce un extenso poema dedicado a Felipe II en el que narra los acontecimientos más importantes del reinado de su padre: Carlo famoso (1566); tradujo el Arte Poética (1592) de Horacio; escribió un libro sobre cetrería y una más que interesante Miscelánea. Silva de casos curiosos que fue publicada por primera vez en 1859. En este último texto podemos leer importantes referencias al mundo de la ciencia de la época, en las que el autor se alegra del tiempo que le toca vivir, pondera a los grandes hombres del arte y de la literatura y no se olvida de los personajes eminentes de la ciencia y técnica que le son coetáneos. 

18 abril, 2012

García de Galdeano, impulsor de la matemática


Zoel García de Galdeano y Yanguas (1846-1924), nació en Pamplona en 1846. Su padre, capitán del Ejército, fue fusilado por los insurrectos de la Isla de Santo Domingo. La familia decidió entonces emigrar a Zaragoza y, desde entonces, toda la vida de este matemático estuvo relacionada con la capital aragonesa.
En Zaragoza siguió primero la carrera de Perito Agrimensor tasador de tierras y, después, la de Magisterio (1869). Ese mismo año, en un examen libre, fue graduado de Bachiller, lo que le permitió matricularse en la Universidad, en la Facultad de Filosofía y Letras y, desde el año siguiente, también en la Facultad (Libre) de Ciencias Exactas. Obtuvo las dos licenciaturas en 1871 y entonces fue nombrado catedrático de Cálculo Diferencial y recibió el grado de Doctor en Ciencias antes de que suprimieran la licenciatura y el doctorado en Ciencias de la Universidad de Zaragoza.

08 abril, 2012

Las amistades de Gregorio Marañón


Todos tenemos mucho que aprender y poco que enseñar y, por eso, si nuestros amigos son homogéneos, culturalmente hablando, será fácil que las conversaciones acaben en un punto común, con diferencias de matiz. Un ciclo de conferencias, tertulia, grupo de discusión, etc., formado por hombres y mujeres de distinto origen intelectual es, sin duda, un buen lugar de encuentro y enriquecimiento personal.
En Gregorio Marañón, el hombre capaz de disfrutar de la vida porque todo le interesaba, era una persona de conocimientos, así, de saberes sin adjetivos. Desde muy joven, siendo aún estudiante de Medicina, asistía a los acontecimientos culturales del Ateneo madrileño, bien para oír un recital poético de Rubén Darío, o participar como claque en los “miércoles wagnerianos” del Teatro Real.

29 marzo, 2012

Juan Carandell: paisaje y literatura


Juan Carandell y Pericay (1893-1937) fue uno de los científicos más polifacéticos de su tiempo. Licenciado y doctorado en Ciencias Naturales ejerció como docente de Bachillerato en varios Institutos cordobeses.
Quizá, una de las facetas más interesantes de Juan Carandell es la de considerar los aspectos científicos del paisaje. Considera la necesidad de crear “un archivo de paisaje”, porque según su concepción:
“Un pueblo culto debe conocer su propio país. El quantum de civilización de un pueblo viene representado por el cuidado con que está reconocido su territorio. Conócete a ti mismo es un aforismo tan aplicable a una nación como a un hombre”.

20 marzo, 2012

Pujiula y el Laboratorio Biológico de Sarriá


La creación de museos de ciencias naturales y laboratorios dedicados a las ciencias experimentales en los centros docentes de la Compañía de Jesús fue una característica muy común a los colegios de jesuitas creados durante la Restauración alfonsina. En este contexto, los jesuitas españoles intentaron construir en Tortosa una agrupación de instituciones científicas en la que se harían estudios de astronomía, química y biología. Tortosa era, a fin de cuentas, capital de la “provincia” de la Compañía de Jesús en la que estaba incluida Cataluña. De acuerdo con ello, el jesuita Ricardo Cirera Salse (1864-1932) fundó, en 1904, en la cima de una de las colinas al Oeste de la población tarraconense de Tortosa, en Roquetas, el Observatorio del Ebro, con el que se quería estudiar la actividad solar en los fenómenos geofísicos.