La ciencia del comportamiento como disciplina emerge, grosso modo, en los años cincuenta del siglo XX. Así, en 1951 se publica The Study of the Instinct, un texto de Niko Tinbergen que fue y sigue siendo clave en los estudios etológicos. Después, la Etología como disciplina recibió el impulso definitivo que le dio la concesión, en 1973, del Premio Nobel de Fisiología o Medicina a Konrad Lorenz (1903-1989), Nikolaas Tinbergen (1907-1988) y Karl von Frisch (1886-1982) “por sus descubrimientos sobre la organización y la obtención de patrones de comportamiento individuales y sociales".
En España, no es hasta 1984 cuando se
crea la Sociedad Española de Etología —con sede en el Museo de Zoología de
Barcelona (Ayuntamiento de Barcelona, Parque Ciudadela) —, con la función (tal
y como reza en el Artículo 3 de los Estatutos
Sociedad Española de Etología) de “favorecer una estrecha colaboración
entre los etólogos y edición de publicaciones. Promoviendo y coordinando el
estudio del comportamiento animal tanto teórico como aplicado; así como
promocionando la inclusión de la etología como asignatura en las
universidades”. En la actualidad recibe el nombre de Sociedad Española de
Etología y Ecología Evolutiva (SEEEE).
Desde el año 1989 la revista científica de la Sociedad se denominaba Etología y a partir de 2005 cambió su nombre por Acta Ethologica.
En España, el murciano (de Mazarrón)
Andrés de Haro Vera (1925-2006), doctor en Ciencias Biológicas y catedrático de
Zoología, fue un pionero e impulsor de los estudios etológicos y autor del
primer libro de texto sobre esta disciplina, Introducción a la Etología, que apareció en 1983.
A veces, la ciencia discurre por
vericuetos insospechados y no es raro que lo colateral a la actividad
científica sea más conocido que el investigador. Esto sucedió con el más
reputado de los etólogos españoles del siglo XX, el barcelonés Jordi Sabater Pi
(1922-2009), descubridor del más famoso de los gorilas que ha vivido en nuestro
país.
Efectivamente, en 1966 unos indígenas llevaron al Centro de Ikunde, en Guinea Ecuatorial, un gorila albino que estaba enfermo. Sabater lo acogió, lo recuperó y lo envió al Parque Zoológico de Barcelona, donde se convirtió en el emblema de este recinto: fue el famosísimo Copito de Nieve. Jordi Sabater es un personaje de la ciencia española que es desconocido para el gran público, Copito de Nieve fue una referencia del Parque Zoológico de Barcelona y casi todo el mundo sabía de su existencia.
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| Jordi Sabater Pi |
Así, en la prensa nacional, la presencia
Copito fue recibida con una carta del
novelista Tomás Salvador, que apareció en La
Vanguardia Española el 28 de marzo de 1967 y que finalizaba con este
párrafo:
“En fin, amigo, ten paciencia. Pórtate
bien. No muerdas a tu cuidador, ni mucho menos a los personajes importantes que
vayan a visitarte. Nosotros, cuando menos, aunque ganas no nos falten a veces,
no lo hacemos. Aunque no sepas ni sabrás nunca lo que es la Filosofía, yo te
aconsejaría que soportases con ídem las flaquezas de tu primo el ‘Homo Sapiens,
subclase Eteria, fórmula chordata, clase Primate’. Algunos de tus primos son
buenas personas y hasta sueñan con tu selva verde”.
La prensa también informaba de los cuidados iniciales que
recibió el famoso gorila: “pasa una privilegiada temporada de vida hogareña en
casa del Dr. Luera Carbó, veterinario del zoo. La señora de Carbó se dedica a
atender a su pequeño invitado especial con verdadera solicitud maternal, que
‘Copito’ agradece con toda su alma” (Blanco
y Negro; 1 de abril de 1967, p. 113); el 18 de abril de 1973 La Vanguardia Española daba cuenta de su
paternidad: “el gorila blanco del Zoo de Barcelona, tiene ya prole: un gorila
negro, hembra” e insertaba una fotografía tomando el biberón; el 2 de diciembre
de 1986 se informaba del cumpleaños del gorila y de su regalo: “una tarta de
frutas casi igual en altura a la que él alcanza de pie (ABC; 30 de octubre de 1991); asimismo, ABC informaba de los 25 años de Copito de Nieve; finalmente, su
muerte fue portada de ese diario el día 25 de noviembre de 2003.
Pero Jordi Sabater, que sólo había
terminado el bachillerato cuando marchó para la Guinea Española, la actual
República de Guinea Ecuatorial, se inició en este territorio de manera autodidacta en la etología y antropología;
aquí realizó sus trabajos en diferentes especies y muy especialmente en
primates, especialidad por la que fue reconocido en todo el mundo. Publicó sus
importantes y numerosas investigaciones en las mejores revistas de la
especialidad y también en Nature.

Noticia de la muerte de Copito en el Chicago-Sun-Times
Entre 1966 y 1969 la Universidad Tulane
(Nueva Orleans) lo contrató como investigador, becado por la National
Geographic Society, el National Institute of Health y el New York Zoological
Institute. Gracias a estas ayudas realizó sus investigaciones más importantes,
que fueron la base de un estudio primatológico pionero en el mundo sobre
gorilas y chimpancés de Rio Muni y otros primates forestales no estudiados
antes.
Después de la independencia de Guinea
(1969), Sabater viene a España y en Barcelona trabaja en el Parque Zoológico de
la ciudad como conservador del departamento de primates.
Decide realizar estudios superiores y se
doctora en Psicología siendo, en los últimos años, catedrático de Psicobiología en la
Universidad de Barcelona.


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