A veces, por causas ajenas a su
voluntad, los hombres de ciencia realizaron su labor fuera de su patria de
origen. Unos científicos españoles emigraron de nuestro país por razones
políticas, o lo hicieron porque no encontraban el apoyo intelectual o económico
suficientes para realizar su tarea en nuestro territorio. De manera similar
hubo científicos que inmigraron a España, se integraron perfectamente y se
nacionalizaron españoles; otros, en fin, se fueron y aunque tuvieron en el
extranjero un éxito significativo regresaron a su patria.
En esta entrada del blog voy a recordar a cuatro figuras, no demasiado conocidas, de la ciencia española en alguna de estas circunstancias.