En 1788 el conde de Floridablanca aprobó el proyecto de crear en la capital de España un Gabinete de Máquinas a partir del material que habían elaborado unos ingenieros, al frente de los cuales se encontraba un hombre muy notable de la técnica y la ciencia que se hacía en España y en Europa: Agustín de Betancourt y Molina (1758-1824).