Soldado del espíritu, el investigador defiende a su patria con el microscopio, la balanza, la retorta o el telescopio (Santiago Ramón y Cajal)

23 noviembre, 2025

El petróleo español

 

Desde los años centrales del siglo XIX en España hay un cierto interés por explotar comercialmente los hidrocarburos. Son explotaciones muy elementales de asfaltos, arenas asfálticas y pizarras bituminosas que en el siglo XX y hasta la Guerra Civil realizan empresas privadas, con pocos medios y sin resultado comercial.

Así, en las dos primeras décadas del siglo XX, empresas de poco capital perforan pozos cerca de zonas donde hay sospechas de hidrocarburos en la superficie, pero sin haber realizado previamente unos estudios geológicos serios. Sin embargo, desde 1918 el Instituto Geológico de España (IGE) empieza a interesarse por el petróleo y envía a algunos jóvenes ingenieros de minas al extranjero para que conozcan las más modernas técnicas de exploración y producción. 

Los conocimientos geológicos son fundamentales en
la extracción del petróleo

En los años veinte se crean muchas sociedades privadas  para investigar y  explorar sobre los hidrocarburos. En 1927 son expropiadas todas las compañías del sector y se crea el monopolio de petróleo, esto es, la Compañía Arrendataria del Monopolio del Petróleo, S.A. (CAMPSA), una empresa petrolífera española que aparece con el ministro de Hacienda de la dictadura primorriverista, José Calvo Sotelo.

Una vez finalizada la Guerra Civil, España se vio sometida a un aislamiento internacional y entonces, la necesidad de hidrocarburos por un lado y el inicio del periodo autárquico por el otro hicieron que, a pesar de la escasez de capital, se incrementaran las exploraciones en el territorio nacional.

En la primera década del franquismo las primeras prospecciones fueron hechas por CAMPSA. Así, se empieza a realizar un conjunto de sondeos, todos en el anticlinal de Zamanzas en la comarca de las Merindades burgalesas. 

Máquina para extraer petróleo en Sargentes de Lora 

En 1960 la Compañía de Investigación y Exploraciones Petrolíferas (CIEPSA), asociada con otras alemanas, descubre gas natural en Castillo (Álava), en las proximidades de la capital de la provincia. Esto constituyó el primer descubrimiento comercial de hidrocarburos en España. Tres años después empezó la producción y por un gaseoducto de unos 4 km se conectó con la fábrica de bicicletas BH y con Esmaltes San Ignacio (Álava).

Entre las provincias de Burgos y Cantabria se conocía, desde finales del siglo XIX, la existencia de indicios de petróleo y arenas bituminosas (o asfálticas) observables en la superficie del terreno.  Por esto hubo en esta zona algunas explotaciones rudimentarias durante la Primera Guerra Mundial y después de la Guerra Civil.

Debido a los abundantes indicios de petróleo en superficie y a los esperanzadores resultados de las primeras perforaciones, en 1944 se declaró Reserva Petrolífera a favor del Estado una zona de casi 3.000 km2 (casi todos en la provincia de Burgos), y dos años después se otorgaron los derechos de exploración y producción a la compañía CAMPSA, que realizó algunas perforaciones pero no consiguió unos resultados que justificaran su continuación. 

Valdeajos

En los primeros 25 años del franquismo diferentes empresas realizaron más de 170 sondeos con un total de 280 km lineales de perforación. El 5 de mayo de 1964, en Valdeajos, una pedanía del municipio de Sargentes de Lora, en la provincia de Burgos, se inicia la perforación del pozo Ayoluengo-1. La realizan CAMPSA y la compañía norteamericana AMOSPAIN, que estaban estudiando una estructura anticlinal.  Un mes después, desde 1.350 m de profundidad del pozo, fluyeron unos 85 barriles de petróleo al día. Fue el primer, y único, descubrimiento comercial de petróleo en tierra realizado en España. Desde que en 1941 se empezó a llevar España un registro de sondeos, el Ayoluengo-1 fue el número 149.

La noticia del descubrimiento causó un gran revuelo en la España de la época, de manera que toda la prensa nacional se ocupó del acontecimiento. Así, el diario El Alcázar, el 8 de   junio escribía: “Este páramo puede convertirse en el Oklahoma español”.

El 7 de junio el diario ABC informaba del “Descubrimiento de una importante bolsa de petróleo en la provincia de Burgos” y la portada de ese mismo diario, del martes 9 de junio, es harto significativa. Ocupando toda ella hay una fotografía de un sonriente alcalde de Sargentes de Lora con el siguiente titular: “¡Enhorabuena Señor Alcalde!”. Debajo, hay un comentario muy expresivo:

 “Las arrugas del rostro contraídas en una amplia sonrisa, el alcalde de Sargentes de Lora parece recrearse, previendo días de auge y prosperidad para el pueblo por él regido, en cuyas cercanías brotó el pasado sábado un esbelto, impresionante surtidor de ‘oro negro’. Su fe inquebrantable ya le ha hecho ganador de cuarenta duros que apostó con un convecino, días antes de realizarse el sensacional hallazgo...”

Por su parte La Vanguardia Española, el 10 de junio, informaba de que

“Las autoridades de quienes dependen las Bolsas oficiales de Comercio han estimado conveniente suspender durante dos días la cotización de las acciones de C.A.M.P.S.A. a fin de dar tiempo a que los inversores españoles puedan conocer de una manera suficiente las consecuencias que, para los accionistas de la expresada compañía, pudiera tener el descubrimiento de petróleo en el sondeo que se realiza en Valdeajos, en la provincia de Burgos”.

El Diario de Burgos del martes 11 de agosto tenía un titular en portada que era el resultado de la entrevista al director gerente de exploración de CAMPSA, el ingeniero de minas Ruperto Sanz: “Ya podemos decir que tenemos el primer sondeo Industrialmente productivo de España”. Sanz y el también ingeniero de minas de la empresa Cristóbal Racero, fueron condecorados por el Gobierno español en mayo de 1965.

Desde 1964 hubo una campaña de perforación de pozos que finalizó con el pozo Ayoluengo-32, perforado en 1967. Ese año fue concedida la explotación, por 50 años, a la asociación Campsa, Texaco y Calspain, que llegó a producir un máximo de 5.200 barriles de petróleo al día en el año 1969. En 1990 se perforó el último pozo, el Ayoluengo-53, y desde el descubrimiento de 1964 hasta su cierre definitivo, en enero de 2017, se extrajeron 17 millones de barriles de crudo.

A lo largo de este tiempo la producción por pozo ha sido muy irregular de manera que ha habido pozos improductivos y otros han llegado a dar hasta 500 barriles al día. Asimismo, la producción de gas y agua de los diferentes pozos también fue muy diferente.

A raíz del 50 aniversario del descubrimiento en Ayoluengo, en 2014 se inauguró en la población burgalesa de Sargentes de Lora el Museo del Petróleo, único de esta especie en nuestro país.

Museo del petróleo


 


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