Juan Martínez Silíceo (1477-1557) nació en Villagarcía de la Torre (Bajadoz) en el seno de una familia muy pobre y cambió su segundo apellido, Guijarro, por
el de Silíceo, de acuerdo con una costumbre muy corriente entre los
intelectuales de la época. Sin embargo, parece que la modificación la hizo
mientras educaba al joven Felipe II, para evitar que se dijera que un
“guijarro” era preceptor del Príncipe de Asturias.